25.10.09

RAICES PROFUNDAS!!!

Tiempo atrás, yo tenía un vecino médico, cuyo "hobby" era plantar árboles en el enorme patio de su casa. A veces, observaba desde mi ventana su esfuerzo por sembrar plantas y más plantas todos los días. Lo que llamaba mi atención, era que él apenas regaba los brotes y, después de algún tiempo, noté que sus árboles demoraban mucho en crecer.

Cierto día, me aproximé al médico y le pregunté si no tenía temor de que las plantas no creciesen. Con un aire orgulloso pero seguro, me describió su teoría. Me dijo que si regase sus árboles, las raíces se acomodarían en la superficie y quedarían siempre esperando por el agua fácil que venía de encima. Como él no las regaba, las plantas demorarían más para crecer, pero sus raíces tenderían a migrar para lo más profundo en busca del agua y de las varias nutrientes que encontraban en las capas más hondas del suelo..

Así, según él, los árboles tendrían raíces profundas y serían más resistentes a la intemperie. Y agregó que frecuentemente daba unas palmadas en sus plantas, con un diario doblado, para que se mantuvieran siempre despiertas y atentas.

Poco después viajé para vivir en otro país, y no volví a recordar el hecho. Hasta que luego de varios años al retornar del exterior, fui a dar una mirada a mi antigua residencia. Al acercarme, vi un bosque que no estaba antes. ¡Mi antiguo vecino, había concretado su sueño!.

Aquel era un día de viento muy fuerte y helado; los árboles de la calle estaban arqueados como si no resistieran el rigor del invierno. Pero al aproximarme al patio del médico, noté cómo estaban de sólidas sus plantas: prácticamente no se movían, resistían en forma estoica aquel fuerte viento. Qué efecto curioso, pensé... Las adversidades por las cuales aquellos árboles habían pasado, con palmadas y privados de agua, parecían haberlos beneficiado más que el confort. Un tratamiento más fácil, jamás hubiera generado tanta fortaleza.

El médico -ya anciano- salió a recibirme y me dijo:

"Siempre habrá una tempestad en algún momento de nuestras vidas, porque, queramos o no, la vida no es fácil. Generalmente pedimos no tener dificultades pero, en verdad, lo que necesitamos es desarrollar raíces fuertes y profundas, de modo que cuando lleguen las tempestades y soplen los vientos helados, resistamos bravamente, en vez de ser barridos".



posted by Angy

18.10.09

Un regalo para el alma




"El poeta alemán Rilke vivió un tiempo en París. En su trayecto a la universidad, todos los días, pasaba junto a una amiga francesa, por una calle muy frecuentada.

En una esquina de esta calle estaba siempre una mujer que pedía limosna a los transeúntes. La mujer se sentaba siempre en el mismo lugar, inmóvil como una estatua, con la mano extendida y los ojos fijos en el suelo. Rilke nunca le daba nada... mientras que su compañera solía darle alguna moneda.

Un día, la joven francesa, asombrada, le preguntó al poeta:
- ¿Por qué nunca le das nada a esta pobrecilla?

-Le tendríamos que regalar algo a su corazón, no solo a sus manos -respondió el poeta.

Al día siguiente, Rilke llegó con una espléndida rosa, la puso en la mano de la mujer y se disponía a continuar el camino. Entonces sucedió algo inesperado... la mujer alzó su vista, miró al poeta, se levantó como pudo del suelo, tomó su mano y la besó... luego se fue, estrechando la rosa contra su cuerpo.

Durante una semana nadie la volvió a ver.

Pero ocho días después, la anciana apareció de nuevo sentada en la misma esquina, silenciosa e inmóvil como siempre.

- "¿De qué habrá vivido todos estos días que no recibió nada?"-preguntó la joven francesa.

- "De la rosa" -respondió el poeta.


posted by Angy

4.10.09

Escribe cosas valiosas


Cierto día, una profesora pidió a sus alumnos que pusieran los nombres de sus compañeros de clase en una hoja de papel, dejando un espacio entre nombre y nombre.

Después les pidió que pensaran en la cosa más valiosa que pudieran decir de cada uno de sus compañeros, y que lo escribieran debajo de su nombre. Empleó el resto de la clase para la tarea encomendada. A medida que los alumnos dejaban el aula, entregaban a la maestra la hoja de papel.

Durante el fin de semana la profesora escribió el nombre de cada uno de sus alumnos en hojas separadas de papel y copió en ella todas las cosas valiosas que cada uno de sus compañeros había escrito acerca de él.
El lunes entregó a cada alumno su lista. Casi inmediatamente toda la clase estaba sonriendo. «¿Es verdad?», ella escuchó a alguien diciendo casi como en un susurro. «Yo nunca supe que podía significar algo para alguien», y «Yo no sabía que mis compañeros me querían tanto» eran los comentarios.

Nadie volvió a mencionar aquellos papeles en clase. La profesora nunca supo si comentaron su contenido con alguno de sus compañeros o con sus padres, pero eso no era lo importante. El ejercicio había cumplido su propósito. Los alumnos estuvieron felices consigo mismos y con sus compañeros.

Aquel grupo de alumnos siguió adelante y progresó. Varios años más tarde, uno de los estudiantes murió en Vietnam, y la profesora asistió a su funeral. No había visto antes a un soldado en su ataúd militar. Su cuerpo inerte era hermoso y recio, de hombre. Sus amigos llenaban la iglesia. Uno a uno, aquellos que tanto lo apreciaban caminaron silenciosamente para despedirle.

La profesora fue la última en acercarse al ataúd. Mientras estaba allí, uno de los soldados que actuaba como guardia de honor se acercó a ella y le preguntó: «¿Era usted la profesora de matemáticas de Marcos?». Ella balbució: «Sí». Entonces él dijo: «Marcos hablaba mucho acerca de usted».

Después del funeral, la mayoría de los ex compañeros de Marcos fueron juntos a una merienda. Allí estaban también los padres de Marcos, obviamente deseando hablar con su profesora. «Queríamos mostrarle algo», dijo el padre, sacando del bolsillo una billetera. «Lo encontraron en la ropa de Marcos cuando murió. Pensamos que tal vez usted lo reconocería.» Abriendo la billetera, sacó cuidadosamente dos pedazos de papel gastados y arreglados con cinta, y que se veía que había sido abierto y cerrado muchas veces. La profesora supo al primer vistazo que se trataba de la hoja en la que ella había registrado todas las cosas valiosas que los compañeros de Marcos habían escrito acerca de él.

«Gracias por haber hecho esto» dijo la madre de Marcos. «Como puede ver, Marcos lo guardaba como un tesoro». Todos los ex compañeros de Marcos comenzaron a juntarse alrededor. Carlos sonrió y dijo tímidamente: «Yo todavía tengo mi lista. La tengo en el cajón de mi escritorio». La esposa de Felipe dijo: «Felipe me pidió que pusiera el suyo en el álbum de casamiento». Marilyn dijo: «Yo tengo el mío también. Está en mi diario». Entonces Victoria, otra de sus compañeras, metió la mano en su cartera y sacó una billetera. Mostró al grupo su gastada y arrugada lista. «Yo la llevo conmigo todo el tiempo. Y creo que todos hemos conservado nuestras listas». En ese momento, la profesora se sentó y lloró. Lloró por Marcos y por todos sus compañeros, que no lo volverían a ver.

Decirle a alguien lo que te gusta de su persona, es como sonreir. No te cuesta nada y hace la vida mucho más agradable.

posted by Angy

5.7.09

Escalera de la Vida




Sube los escalones de tu existencia. Despacio, cauteloso, con mucha calma, inteligencia y buena voluntad, sube los escalones.
Pensando siempre en la gloria que se encuentra en lo más alto de la escalera que estás subiendo.
No cedas ni un segundo al desánimo; no permitas que la indecisión te domine.
Aprende a superarlos. El mundo pertenece a los seres optimistas, positivos y sinceros; nunca será de los cobardes, quejosos, indecisos, mentirosos y deshonestos, estos últimos se quedan en los primeros escalones de la gran escalera.
Prosigue en línea recta, buscando tus sagrados objetivos, en nombre del Creador a quien debemos la vida, hónrala.
Si alguien no te recibe de buena gana, ni acepta tu buena intención, no pierdas el tiempo en comentarios y sentencias acusatorias, pues tal actitud no soluciona el problema.
Y si te caes antes de llegar al escalón al que te propusiste llegar, no te desanimes, porque el caer es una oportunidad para levantarte y reaccionar, continua subiendo nuevamente con más fuerza y altruismo.
Victoria no es nunca haber caído, sino levantarse de la caída y seguir alegremente, prometiéndote a ti mismo, mirar con orgullo los demás escalones que se encuentran adelante y altivamente seguir subiendo.
Sube, sube siempre con coraje, con firmeza con sabiduría y un fuerte deseo de vencer, imponiéndote el más alto concepto de una vida digna, honrada y bien vivida.
Acuérdate, la victoria es de los que luchan contra las situaciones desfavorables, sin perder el vigor, la fe, y el ideal de la vida.
Si no vences es porque te dejaste contaminar por la ola negra del mal y perdiste el deseo de luchar hasta el final porque, quien lucha, dando el verdadero esplendor a la vida, al bien y persiste sin retroceder... ¡Vencerá!


TODOS LOS QUE CREEN EN SUS IDEALES Y SE ESFUERZAN POR ALCANZARLOS...


posted by Angy

27.6.09

La Casa de los Mil Espejos


Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada.

Cierto día, un perrito buscando refugio del sol logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa.

El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera.

Al terminar de subir las escaleras se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se metió en el cuarto.

Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto había 1000 perritos más observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos.

El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco.

Los 1000 perritos hicieron lo mismo.

Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos.

¡El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él!

Cuando salió del cuarto, se quedó pensando para sí mismo: "¡Qué lugar tan agradable! ¡Voy a venir más seguido a visitarlo!"

Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró entrando al mismo cuarto.

Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 perritos del cuarto se sintió amenazado ya que lo estaban viendo de una manera agresiva.

Posteriormente empezó a gruñir; obviamente vio cómo los 1000 perritos le gruñían a él.

Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros 1000 perritos le ladraron también.

Cuando este perrito salió del cuarto pensó: "¡Qué lugar tan horrible es éste! ¡Nunca más volveré a entrar allí!"

En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: "La casa de los 1000 espejos".

"TODOS LOS ROSTROS DEL MUNDO SON ESPEJOS"

Decide cuál rostro llevarás por dentro, y ese será el que mostrarás.

El reflejo de tus gestos y acciones es lo que proyectas ante los demás.

Las cosas mas bellas del mundo no se ven ni se tocan, solo se sienten con el corazón.

No eres responsable de la cara que tienes, eres responsable de la cara que pones.


posted by Angy

23.6.09

Un Regalo


Una vez vivió un gran guerrero. Aunque bastante viejo, él aún podía derrotar a cualquier retador. Su reputación se extendió a lo largo y ancho del país, y muchos estudiantes se reunieron para estudiar con él.

Un día, un infame joven guerrero llegó a la aldea. Estaba determinado en ser el primer hombre en derrotar al gran maestro. Junto con su fuerza, tenía una inexplicable habilidad de notar y de explotar cualquier debilidad en un adversario. Esperaba a que su rival hiciera el primer movimiento, de esa manera revelando una debilidad, y después golpeaba con una despiadada fuerza y una velocidad de relámpago. Nunca, nadie había durado en un combate con él, más allá del primer movimiento.

Muy en contra del consejo de sus preocupados estudiantes, el viejo maestro aceptó con mucho gusto el desafío del joven guerrero. Cuando los dos estuvieron en guardia para la lucha, el joven guerrero comenzó a lanzar insultos al viejo maestro. Tiró mugre y escupitajos en su cara. Por horas lo atacó verbalmente con cada maldición e insulto conocido por los hombres. Pero el viejo guerrero simplemente estaba parado allí, inmóvil y tranquilo. Finalmente, el joven guerrero se agotó. Sabiendo que había sido derrotado, se marchó, sintiéndose avergonzado.

Algo decepcionados porque no luchó con el insolente joven, los estudiantes se reunieron alrededor del viejo maestro y le preguntaron. “¿Cómo pudo usted aguantar tal indignidad? ¿cómo lo alejó?”.


“Si alguien viene a darles un regalo y ustedes no lo reciben” contestó el maestro, “¿a quién pertenece el regalo?".

Cuento Zen

posted by Angy

9.6.09

Cúbreme con tus besos



La luna llena, acompaña a la noche estrellada...
La brisa me consuela, me acaricia, me cubre
me envuelve, me besa...
¡Me recuerda tanto a ti!...
¡Si las olas pudieran traerte por el camino que
la luna ha hecho en el mar para ti !!!
Necesito que me llenes de tu seductor placer...
Cúbreme con tus ardientes besos y así
conoceremos la locura al perder la razón...
No habrá palabras ni reproches del ayer
tan solo el frenesí de tus besos en cada atardecer...
Viviré siempre a tu lado
como el eco de un nuevo amanecer.

Angy GriBen



21.5.09

Las Tres Pipas



Una historia que nos invita a pensar serenamente antes que actuar impulsivamente.

Una vez un miembro de la tribu se presento furioso ante su jefe para informarle que estaba decidido a tomar venganza de un enemigo que lo habia ofendido gravemente. ¡Queria ir inmediatamente y matarlo sin piedad! El jefe lo escucho atentamente y luego le propuso que fuera a hacer lo que tenìa pensado, pero antes de hacerlo llenara su pipa de tabaco y la fumara con calma al pie del arbol sagrado del pueblo.

El hombre cargo su pipa y fue a sentarse bajo la copa del gran arbol. Tardo una hora en terminar la pipa. Luego sacudio las cenizas y decidio volver a hablar con el jefe para decirle que lo habia pensado mejor, que era excesivo matar a su enemigo pero que si le daria una paliza memorable para que nunca se olvidara de la ofensa.

Nuevamente el anciano lo escucho y aprobo su decision, pero le ordeno que ya que habia cambiado de parecer, llenara otra vez la pipa y fuera a fumarla al mismo lugar. Tambien esta vez el hombre cumplio su encargo y gasto media hora meditando.

Despues regreso a donde estaba el cacique y le dijo que consideraba excesivo castigar fisicamente a su enemigo, pero que iria a echarle en cara su mala accion y le haria pasar verguenza delante de todos.

Como siempre, fue escuchado con bondad pero el anciano volvio a ordenarle que repitiera su meditacion como lo habia hecho las veces anteriores. El hombre medio molesto pero ya mucho mas sereno se dirigio al arbol centenario y alli sentado fue convirtiendo en humo, su tabaco y su bronca.

Cuando termino, volvio al jefe y le dijo: "Pensandolo mejor veo que la cosa no es para tanto. Ire donde me espera mi agresor para darle un abrazo. Asi recuperare un amigo que seguramente se arrepentira de lo que ha hecho".

El jefe le regalo dos cargas de tabaco para que fueran a fumar juntos al pie del arbol, diciendole: "Eso es precisamente lo que tenia que pedirte, pero no podia decirtelo yo; era necesario darte tiempo para que lo descubrieras tu mismo".
D.A.
posted by Angy

28.4.09

El Cruce del Río


Había una vez dos monjes Zen que caminaban por el bosque de regreso al monasterio. Cuando llegaron al río una mujer lloraba en cuclillas cerca de la orilla.

Era joven y atractiva.

- ¿Que te sucede? - le preguntó el más anciano.

- Mi madre se muere. Ella esta sola en su casa, del otro lado del río y yo no puedo cruzar.

Lo intente - siguió la joven - pero la corriente me arrastra y no podré llegar nunca al otro lado sin ayuda… pensé que no la volvería a ver con vida. Pero ahora… ahora que aparecisteis vosotros, alguno de los dos podrá ayudarme a cruzar…

- Ojalá pudiéramos - se lamento el más joven. Pero la única manera de ayudarte sería cargarte a través del río y nuestros votos de castidad nos impiden todo contacto con el sexo opuesto. Eso esta prohibido… lo siento.

- Yo también lo siento- dijo la mujer y siguió llorando.

El monje mas viejo se arrodillo, bajo la cabeza y dijo:

- Sube.

La mujer no podía creerlo, pero con rapidez tomó su atadito con ropa y montó a horcajadas sobre el monje.

Con bastante dificultad el monje cruzó el río, seguido por el otro más joven.
Al llegar al otro lado, la mujer descendió y se acerco en actitud de besar las manos del anciano monje.

- Está bien, está bien- dijo el viejo retirando las manos, sigue tu camino.
La mujer se inclinó en gratitud y humildad, tomo sus ropas y corrió por el camino del pueblo.

Los monjes, sin decir palabra, retomaron su marcha al monasterio…
Faltaban aún diez horas de caminata.
Poco antes de llegar, el joven le dijo al anciano:

- Maestro, vos sabéis mejor que yo de nuestro voto de castidad. No obstante, cargaste sobre tus hombros a aquella mujer todo el ancho del río.

- Yo la llevé a través del río, es cierto, ¿pero qué pasa contigo que la cargas todavía sobre los hombros?

Cuentos zen

posted by Angy

21.3.09

El Poder de la Mente

Esmeralda, de doce años cumplidos, había tenido una infancia feliz.
Su padre siempre le había contado cuentos e historias fantásticas, y casi todos los domingos habían devorado palomitas en el cine admirando a Harry Potter, La Guerra de las Galaxias, Matrix , o El Señor de los Anillos .
También había viajado a Eurodisney, en París, donde Ana su madre, se había atrevido a subir al tren minero, y a muchas más atracciones.
Y no menos interesante fue el viaje a Escocia donde su padre les llevó a contemplar el castillo de la película de "Los Inmortales". Fue una época maravillosa de la que, como suele ocurrir, no se dio cuenta de ello. La expresión más cotidiana era: "Estamos en el año 2000" , intentando dar a entender que, a estas alturas, no podía existir el mal, ni las guerras, ni el hambre, ni el dolor, ni la tiranía, ni la esclavitud, ni ninguna clase de miseria humana, animal, vegetal o ecológica. El mundo era brillante y azul. El mar un sitio de vacaciones, luz, agua y diversión.
Videojuegos, internet, chat, ciber-lugares.....
Esmeralda vivía en un pequeño sueño.
Pero el universo, en cambio contínuo, y unas veces para bien, y otras para mal no tenía en cuenta el pequeño deseo de los seres humanos.
Santiago, su padre, un excelente informático, había sido víctima del hundimiento de las empresas '.com' es decir de la aguda crisis desencadenada por la sobrevaloración de internet en un momento determinado.
Su padre estaba en el paro. Financieramente no tenían excesivos problemas, puesto que Ana, la madre, también trabajaba. La dureza de la situación tenía como causa el daño psicológico en el que Santiago se vio inmerso. ¡Cuántas veces había deseado descansar del duro esfuerzo delante de la pantalla!, y en este preciso momento ¡Cómo añoraba el trabajo! Cuando la vida va sobre ruedas, creemos que somos dioses. Es esa sensación de seguridad, de que todo lo podemos, de salud rebosante, de deseos satisfechos, y de bromas contínuas en el trabajo o en el colegio. Pero en el instante que las cosas se tuercen, no vemos la luz, ni la vida, ni la alegría, ni la belleza, y perdemos la fe. Y esa era la situación en la que se encontraba el padre de Esmeralda, y por ende, como una carcoma que va minando las traviesas más duras, también su madre y ella. Su padre se había tornado en una persona arisca, ensimismada, acomplejada, muy suspicaz. Cualquier insignificante palabra era una losa que le hundía progresivamente en el abismo de la desesperación. Y comenzó a salir a los bares con amigotes y a beber hasta llegar al punto en el que un hombre deja de serlo para convertirse en animal.

Fue de improviso cuando Esmeralda recibió la primera bofetada de toda su vida por parte de su idolatrado padre. Estaba totalmente hundido.
Nuestra amiguita lloró amargamente , no por el pequeño daño que le había causado en la mejilla, sino por la enorme herida que se había abierto en su corazón.
Aunque en aquel año y medio, la situación no llegó a ser tan trágica como en otros muchos hogares, se podía decir que diariamente los tres vivieron en un pequeño infierno.
Cuando estamos mal, hay un momento de oscuridad y de tinieblas densamente pegajosas . En ese preciso momento, en el que el ser humano comprende que ya no puede bajar más, reconoce su lamentable situación y automáticamente comienza a subir a la superficie y a sentirse mejor.
Y eso es lo que le ocurrió a Esmeralda.

Con la velocidad de una centella, comprendió que debía hacer algo. Que tantos cuentos como había leido, escuchado o visto no podían ser estupideces. Que tan gran número de películas, en las que siempre predominaba lo mágico, no podían ser invenciones, sino que algo debía de haber de cierto, y tomó la decisión de utilizar la mente para poder ayudar a su padre.
Esmeralda era una niña, pero no era obstáculo para que tuviese cierto don: El de imaginar perfectamente y con todo detalle.
Justamente, en el centro de la frente, era capaz de ver cualquier objeto en tres dimensiones.
Ella pensaba que todas las personas tenían tal facultad, como el sencillo hecho de tener dos piernas, dos brazos o dos ojos.
Se puso manos a la obra.

Visualizó una esfera de color trasparente e imaginó que todo el dolor y el sufrimiento de Santiago y Ana se vertían como agua en esa esfera, y sin ella determinarlo así, paulatinamente el delimitado espacio se tornó de color negro. De momento el mal estaba controlado y de allí no podía salir, pero lógicamente debía cambiar aquel tenebroso pozo de enfermedad e imaginó que desde el sol llegaban rayos dadores de vida y que penetraban en la zona oscura. No supo la causa, pero instintivamente absorbió tanto aire como le cabía en los pulmones y con infinito amor lo exhaló suavemente. En aquel preciso instante la esfera se disolvió en forma de florecillas de todos los colores.
Esmeralda se sintió bien al terminar aquella serie de pensamientos, y volvió a casa para observar si había ocurrido algo extraordinario.Cuando entró por la puerta, su madre le dió un beso en la frente y le hizo indicaciones de que no hiciese ruido, pues su padre estaba dormido.
Ana, su madre, estaba bella y resplandeciente.
- ¿Qué ocurre mamá?
La madre sonrió y , acariciando el cabello de Esmeralda, susurró :
- Tu padre tiene otra vez trabajo.
Se abrazaron fuertemente ,lloraron, y percibieron como suave brisa que los tres eran uno. Que el universo era uno.Y Esmeralda comprendió que el tesoro más importante que se podía descubrir era esa sensación de Unidad.
Nuestra amiga tenía un gran futuro esperándola.

Quintín García Muñoz

posted by Angy